Sebastián Arias: «El peronismo está buscando un nuevo líder desde que cayó el poder real de Cristina. Es la misma búsqueda que hubo en el exilio de Perón»

El analista político volvió a San Nicolás Debate para analizar el impacto geopolítico del respaldo de Trump a la causa Malvinas, la interna del peronismo sin conductor claro, el escenario de polarización para 2027 y los movimientos de los Passaglia hacia la política provincial.

En una nueva entrega de la temporada 32 de San Nicolás Debate, producido por la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás y conducido por Baltasar Schubert, el licenciado Sebastián Arias —analista político con décadas de presencia en el programa— ofreció uno de sus análisis más abarcadores: desde la geopolítica de Malvinas y el estilo de Milei hasta el laberinto del peronismo sin liderazgo claro, la ausencia de una tercera vía real y las ambiciones políticas de la familia Passaglia más allá de San Nicolás.

Malvinas: de tema cajoneado a agenda internacional

La entrevista arrancó en caliente, minutos antes de una cadena nacional del presidente, con un tema que estaba tomando relevancia inesperada: la posición de los Estados Unidos respecto a la soberanía de las Islas Malvinas. Arias encuadró el momento con precisión histórica: «Es quizás un punto de inflexión. El tema Malvinas estaba cajoneado a nivel internacional. Algunos sectores hacían un chovinismo discursivo esporádico, pero no había un debate serio en los foros que corresponden.»

El análisis de las causas fue multicausal. La presión de Trump al gobierno laborista británico para que aporte más a la OTAN, la debilidad financiera de las Fuerzas Armadas del Reino Unido y el alineamiento geopolítico de Argentina con Estados Unidos e Israel generaron un contexto inédito desde 1982. «El hijo de Netanyahu tuiteó a favor de la causa argentina. Es decir, un conflicto que no era relevante internacionalmente hoy está en la vidriera», señaló. Y fue claro en la lectura política: a Argentina le conviene esta visibilidad porque se vuelven a exponer sus argumentos ante la comunidad internacional, independientemente de las motivaciones que tenga Trump para presionar a los británicos.

El estilo Milei y la relación con la prensa

Sobre la relación del presidente con los medios —tema recurrente desde que asumió—, Arias ofreció una lectura que va más allá de la anécdota. Milei es un polemista nato que responde, que genera tensión deliberadamente. Su reciente visita a Chile, donde reivindicó el modelo económico de Pinochet, fue leída por muchos como un aval a la dictadura, cuando en realidad —según Arias— se refería específicamente a las reformas económicas. «Milei también sabe lo que hace. Le gusta, lo sabe», dijo, describiendo una estrategia de comunicación que puede parecer impulsiva pero que tiene una lógica propia.

El peronismo sin Perón: una historia que se repite

El tramo más rico de la entrevista fue el análisis del estado del peronismo. Para Arias, la situación actual no es nueva: el movimiento ya vivió esta búsqueda de un nuevo conductor en el exilio de Perón, tras la caída de Isabel, después de la derrota histórica de 1983 ante Alfonsín. En todos esos casos, hubo un período de confusión hasta que apareció una figura dominante. «Hoy están en esa situación. El poder real de Cristina Kirchner cayó y están buscando un nuevo líder», señaló.

Lo que le llama la atención —y no lo disimula— es el perfil de algunas alianzas que se mencionan: un frente que pudiera incluir a Miriam Bregman. «Uno puede entender que el peronismo tenga vocación de poder y que tácticamente pueda abrazar a cualquiera. Pero me parece que están muy lejos de su doctrina», dijo. Y con ironía afectuosa recomendó a los dirigentes peronistas releer las clases que Eva Perón daba en la Escuela Superior Peronista antes de lanzarse a alianzas que los alejan de sus bases identitarias.

Kicillof: bien en el conurbano, mal afuera

Sobre las chances presidenciales de Axel Kicillof, Arias fue matizado pero orientado. El gobernador mide bien en el conurbano bonaerense, que es su territorio natural. Pero fuera de la provincia de Buenos Aires, el nivel de rechazo es alto. «Salís de la provincia de Buenos Aires y tiene un nivel de rechazo altísimo», señaló. Y agregó que las piedras internas que enfrenta —la resistencia de La Cámpora, la eventual candidatura paralela de Massa— hacen que el camino sea cuesta arriba.

Sobre Massa, la lectura fue de pragmatismo puro: el ex candidato presidencial tiene suficiente experiencia y respaldo del establishment económico como para saber cuándo conviene moverse. Si los números no le cierran para 2027, puede reservarse para 2031 sin quemar capital político. «Es lo suficientemente astuto como para no comprometerse si no le dan los números», dijo Arias.

La polarización va a ganar: no hay tercera vía

Ante la pregunta sobre un posible outsider que capitalice el descontento, Arias fue taxativo: no lo ve. «La tercera vía ya fue Milei. Hoy no aparece nadie con esa capacidad», señaló. Mencionó a Victoria Villarruel como una posible candidatura que podría existir más para hacer daño al oficialismo que para ganar, en una lógica similar a la que en su momento jugó Randazzo respecto a Daniel Scioli. Pero en lo estructural, su pronóstico es polarización: Milei versus el peronismo, cualquiera sea la forma que tome ese espacio.

Lo que sí valoró del gobierno fue el trabajo de Federico Sturzenegger en desregulación. Puso como ejemplo las exportaciones de ajo que estaban frenadas por una norma ridícula del tamaño mínimo de las cabezas, o los costos logísticos que generaba la imposibilidad de que barcazas cargadas cruzaran el puente Belgrano entre Resistencia y Corrientes. «A medida que vamos desregulando esas situaciones, muchas economías regionales baten récords de exportación. Eso significa divisas entrando al país», señaló.

San Nicolás y los Passaglia: la joya de la corona ya asegurada, la mira puesta en la provincia

El cierre fue sobre la política local. Arias fue claro en su diagnóstico: no ve que la hegemonía de los Passaglia en San Nicolás esté en riesgo. El triunfo de Vignoles en la interna del PJ local puede ser el primer paso hacia una propuesta opositora más sólida, pero por ahora no alcanza para hablar de una amenaza real al oficialismo municipal.

Y ofreció una lectura que le da al momento político nicoleño una dimensión mayor: si los Passaglia están aumentando su exposición en medios nacionales y en redes sociales, no es por inseguridad local sino por ambición provincial. «San Nicolás es un territorio que manejan. No perciben una amenaza de pérdida del poder local. Por eso las apetencias ya son otras», dijo. El crecimiento de su armado hacia Ramallo y otros municipios afines, y la búsqueda de presencia en la legislatura bonaerense, son señales de que el salto ya está en la agenda. «Están pensando en dar un salto. Si tuvieran que estar a la defensiva, no podrían permitirse mirar hacia afuera», cerró Arias, con la perspicacia que lo caracteriza.

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