Francisco Garavaglia, psicólogo e integrante de la Fundación LibreMente, analizó en San Nicolás Debate el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes. Habló de las señales de alerta que deben observar las familias, del peso de la publicidad en el fútbol y del vacío legal que deja la ciberludopatía en la Argentina.
En el primer bloque de San Nicolás Debate, el programa que conduce Baltasar Schubert, el psicólogo Francisco Garavaglia abordó un tema de creciente preocupación: la ludopatía en los jóvenes, especialmente en su versión digital. Lleva dos años estudiando el fenómeno, que además es el eje de su tesis, y lo definió como una adicción sin sustancia, un comportamiento compulsivo hacia las apuestas y los juegos de casino en el que la persona pierde el control sobre cuándo apostar y cuándo dejar de hacerlo.
Sin embargo, advirtió que esa definición no debe reducir el problema a una cuestión individual. «Hay un montón de tratamientos con muchísima evidencia para trabajarlo de manera individual, pero es una problemática colectiva», señaló.

Una adicción que no se ve
Garavaglia describió un «incremento descomunal» de casos entre los jóvenes, ligado a la ciberludopatía, y explicó por qué la considera tan difícil de detectar. «Creo que se trata de una epidemia silenciosa que estamos atravesando como país», afirmó. A diferencia de las adicciones con sustancias, en las que hay que salir a buscar el producto, en este caso «el objeto está en el bolsillo», en el teléfono o en la notebook.
Para entender por qué el fenómeno golpea ahora a los adolescentes, mencionó tres factores. El primero es la virtualización de la vida cotidiana: «Nuestra calle hoy es una calle digital», resumió. El segundo es una publicidad que calificó como «más que efectiva», presente en las redes sociales, los streamings, los influencers y hasta en el Mundial, donde recordó que las pausas de hidratación se convirtieron en un espacio para «bombardearnos con publicidad de apuestas de casino». El tercero es un discurso social que asocia el éxito con el dinero fácil. «¿Cómo hay que hacer para ser exitoso? Ganando plata y ganando de la manera más rápida posible. Entonces el casino se presenta como un gran aliado de eso», explicó.
A ese combo sumó el uso de billeteras virtuales, un contexto económico adverso y la ausencia de psicoeducación, educación financiera y alfabetización digital. También cuestionó los mensajes que circulan en redes y relegan el estudio a un segundo plano frente a supuestas vías más rápidas de ganar dinero, muchas veces financiados por las propias plataformas.

Las señales de alerta en casa
Consultado sobre el rol de las familias, el psicólogo enumeró indicios a los que conviene prestar atención: el retraimiento, el encierro prolongado en la habitación, la preocupación constante, el abandono de las salidas con amigos y los cambios en el manejo del dinero, como gastos no previstos o montos mayores a los habituales. «Hay varias señales, hay que saber cómo distinguirlas porque son muy sutiles», advirtió.
Para Garavaglia, la herramienta principal es el diálogo. «Una gran herramienta es hablar de estos temas, no hacer como que no pasa nada, sino traerlos a la mesa», sostuvo. Y alertó sobre la necesidad de «dejar de romantizarlo», ya que en redes aparecen casos de padres que incentivan a sus hijos a apostar, tomándolo como un juego o como una forma de financiarse.
La publicidad y el fútbol
Sobre el papel del Estado, propuso observar las experiencias del Reino Unido, los Países Bajos y, más recientemente, Brasil, que avanzaron con fuertes regulaciones sobre la publicidad. Aclaró, sin embargo, que prohibir por prohibir no alcanza: las apuestas ya están vedadas para menores y aun así surge un mercado clandestino. En el corto plazo, su propuesta es concreta: prohibir la publicidad.
«Soy muy futbolero, soy hincha de Central, y los dos clubes de Rosario tienen una página de apuestas como sponsor, ni hablar del torneo de fútbol», ejemplificó. «Hay que cortar por ahí.»

También señaló contradicciones en la política pública, como el impuesto que la provincia de Buenos Aires aplica a las ganancias de las plataformas o una campaña en Santa Fe contra las apuestas que convivía con la promoción del pozo de la Lotería provincial. «Son intereses que no logran alinearse», resumió. A esto se suma la Ley 26.934 de 2014, que reconoce la ludopatía como adicción comportamental pero no contempla su versión digital. «No digo tirar esta ley y armar una nueva, sino modificar eso que ya está hecho», aclaró.
Los adolescentes como protagonistas
Desde la Fundación LibreMente, Garavaglia lleva talleres de prevención a escuelas, destinados tanto a estudiantes como a padres, y destacó la buena recepción que tienen entre los chicos, porque es un problema que los atraviesa a ellos o a alguien cercano. Citó un informe de Cruz Roja según el cual cerca del 80% de los adolescentes encuestados reconoce la ludopatía como un problema y considera insuficientes las campañas existentes. «Tenemos que seguir tratando de instalar el tema y de hacerlos protagonistas», planteó.
Para el cierre, insistió en que se trata de una deuda social compartida. «Quiero plantearlo como una problemática social, no individual», remarcó, y volvió sobre sus tres pilares: «Alfabetización digital, psicoeducación y educación financiera. Sin eso no tenemos nada».
Antes de despedirse, invitó a la cena anual de cierre 2026 de la Fundación LibreMente, que se realizará en la Sociedad Francesa con artistas invitados y sorteos, y que servirá para repasar los 18 años de trabajo de la institución. Toda la información sobre fecha, entradas y formas de pago está disponible en las redes de la fundación en Instagram y Facebook. «Esto también es prevención, así que invito a que sigamos hablando del tema», concluyó.


