Sebastián Vignoles: «La interna ya pasó. El peronismo nicoleño necesita madurez para construir una alternativa potente de cara al 2027»

El flamante presidente del PJ de San Nicolás visitó San Nicolás Debate para contar cómo llegó a conducir el partido tras imponerse en una interna ante Cecilia Comerio, su apuesta por Kicillof como candidato presidencial y su diagnóstico de una ciudad que, según él, necesita apostar al trabajo y al desarrollo productivo más allá del maquillaje urbano.

En una nueva entrega de la temporada 32 de San Nicolás Debate, producido por la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás y conducido por Baltasar Schubert, el doctor Sebastián Vignoles —abogado litigante, profesor universitario en la Universidad Nacional de Rosario y flamante presidente del Partido Justicialista de San Nicolás— fue el invitado del último bloque de la noche. Con 37 años y casi dos décadas de militancia a cuestas, Vignoles llegó al programa recién ungido en la conducción del PJ local luego de una interna que ganó de manera contundente ante la lista encabezada por Cecilia Comerio. Una conversación que recorrió su trayectoria política, el estado del peronismo nicoleño, la figura de Kicillof y el diagnóstico sobre la gestión municipal de Santiago Passaglia.

Un abogado de barrio que llegó a la política por la Universidad y el kirchnerismo

Vignoles se presentó con la naturalidad de quien no necesita adornos: creció en un barrio de zona norte de San Nicolás, estudió abogacía en la Universidad Nacional de Rosario —gracias al sistema de educación pública gratuita y al esfuerzo de sus padres— y comenzó su militancia política en la juventud peronista hace casi veinte años. No viene de una familia peronista de cepa: su casa era más cercana al alfonsinismo en los primeros años de la democracia. Su inclinación hacia el peronismo llegó de la mano de la participación en comisiones vecinales, la vida universitaria y la irrupción de Néstor Kirchner en la escena nacional. «Como miles de jóvenes en ese momento, me volqué a la política, a la formación, a la militancia», recordó. Más fuertemente situó ese punto de inflexión entre 2008 y 2009.

Hoy ejerce la abogacía en forma privada y conduce el PJ local sin percibir ningún cargo público. Lo aclaró con énfasis: «No soy funcionario público. Algunos vecinos confunden y creen que estoy cobrando en algún lado. Tengo mi estudio jurídico.»

La interna: victoria contundente y un llamado a la unidad

La llegada de Vignoles a la presidencia del PJ nicoleño no fue por consenso sino por las urnas. Su lista, articulada desde el espacio Derecho al Futuro y con el respaldo de distintos sectores del peronismo local que trabajan en la consolidación de la figura de Kicillof, se impuso con claridad ante la lista encabezada por Cecilia Comerio, que contó principalmente con el apoyo de La Cámpora. «Creíamos que teníamos buenas posibilidades, pero el resultado tan abultado nos sorprendió», admitió.

El proceso no fue fácil: hubo intentos de diálogo entre listas antes de llegar a la contienda electoral, pero no prosperaron. Para Vignoles, ir a la interna fue sano, porque dirimir las diferencias con votos es más transparente que dejarlas flotando sin resolución. Ahora, sin embargo, considera que el momento de la confrontación interna quedó atrás. «No es momento de profundizar esa diferencia, sino de aunar esfuerzos para trabajar coordinadamente», señaló, extendiendo la mano a los sectores que perdieron la interna y apelando a la madurez política como condición para construir una alternativa real de cara a 2027.

Kicillof, candidato natural: una apuesta sin ambigüedades

Sobre el escenario presidencial del peronismo, Vignoles fue tan directo como Berni lo fue en el bloque anterior, aunque con matices propios. Su espacio trabaja activamente para que Axel Kicillof sea el candidato del peronismo a la presidencia en 2027. No lo dice como un deseo sino como una convicción construida desde la militancia territorial. «Tuve la suerte de acompañarlo en recorridas por distintas ciudades de la provincia y es un fenómeno. Desde una señora mayor que le quiere un beso hasta trabajadores, comerciantes y emprendedores que lo abrazan. Genera algo muy interesante», describió, destacando la cercanía y la conexión emocional que el gobernador genera en los territorios que visita.

Cuando Schubert planteó la tensión entre Kicillof y Cristina Fernández —usando la metáfora psicológica de «matar al padre» para describir la necesidad de imponerse sobre el liderazgo anterior— Vignoles aclaró el marco antes de responder: Cristina fue víctima de un atentado y está detenida en lo que su espacio considera un proceso judicial sin garantías del debido proceso. Hecha esa aclaración, su posición fue clara: no hay necesidad de ninguna ruptura con Cristina para que Kicillof sea candidato. «Vamos a seguir trabajando para que Axel sea el candidato. No solo porque es el que más mide, sino porque es el que mejor representa las políticas públicas que queremos llevar desde la provincia a la nación», cerró.

San Nicolás: malabares para sobrevivir y un centro que cierra locales

Al hablar de la situación local, Vignoles trazó un diagnóstico crítico de la ciudad que conoce desde sus recorridas por barrios, delegaciones y asociaciones intermedias. Su descripción fue dura: clubes haciendo malabares para pagar sus cuentas, comisiones vecinales que luchan por sobrevivir, familias que la pasan muy mal. «Necesitamos que San Nicolás vuelva a ser un pueblo productivo como lo fue en otra época», afirmó.

Sobre la gestión de Santiago Passaglia, Vignoles reconoció las mejoras en infraestructura urbana —el asfalto en los barrios, la puesta en valor del centro— pero les restó profundidad. «El asfalto está ahí. Necesitamos llevar la ciudad a otra instancia», planteó. Señaló locales cerrados en el centro, asociaciones intermedias desatendidas, fondos de educación que no se estarían usando plenamente y una articulación con las fuerzas de seguridad que considera insuficiente. También mencionó que la gestión Passaglia tuvo «varios tirones de oreja» del Tribunal de Cuentas y reclamó una administración más transparente en el manejo de las arcas municipales.

La propuesta para 2027: parques industriales, trabajo de calidad y transparencia

De cara a las próximas elecciones municipales, Vignoles anticipó que el peronismo nicoleño buscará presentar una propuesta unificada y potente. Los ejes que marcó como diferenciales son tres. Primero, el desarrollo productivo: los dos parques industriales de la región no están siendo aprovechados al máximo y hay que atraer más empresas que generen empleo genuino y de calidad, no solo actividades de plataforma o servicios. Segundo, la transparencia en la gestión de los fondos públicos. Y tercero, un Estado que no se limite a mantener plazas y embellecer el centro sino que trabaje articuladamente con las instituciones intermedias, los clubes, las comisiones vecinales y el tejido social de cada barrio.

«Necesitamos una San Nicolás potente, pujante, que produzca, que vengan más empresas, que los trabajadores ganen mejores sueldos y que el comerciante pueda vender más. Para eso vamos a trabajar», cerró Vignoles, dejando en claro que la conducción del PJ local no es para él un fin en sí mismo sino el punto de partida de una construcción política que apunta a 2027 con la ambición de ofrecer una alternativa real al municipio.

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