Esteban Bicarelli: «El gobierno paró la caída, pero está ahogado en incertidumbres y le falta un largo trecho para proyectarse con claridad hacia la reelección»

El analista político analizó en San Nicolás Debate el relanzamiento del gobierno de Milei con el cambio de gabinete, la apuesta por la eliminación de las PASO, el laberinto del peronismo sin liderazgo claro y un electorado nuevo que es imprevisible, emocional y autorreferencial. Todo en una noche en que Argentina le ganó a Inglaterra en el Mundial.

En una nueva entrega de la temporada 32 de San Nicolás Debate, producido por la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás y conducido por Baltasar Schubert, el analista político Esteban Bicarelli ofreció su lectura de la coyuntura política argentina en una noche cargada de emoción mundialista: la Selección acababa de derrotar a Inglaterra en un partido que muchos ya calificaban como la final emocional del torneo. Con ese trasfondo, Bicarelli analizó el relanzamiento del gobierno, el debate por las PASO, el estado del peronismo y las posibilidades de una tercera vía en el escenario electoral que se avecina.

El mundial como telón de fondo: la política que no descansa

La conversación arrancó con el partido del día. Bicarelli coincidió con Schubert en que el encuentro frente a Inglaterra fue, en términos emocionales, la verdadera final del torneo. «Una superioridad notable del seleccionado. Fue un partido inolvidable», dijo, antes de señalar con la perspicacia que lo caracteriza que los grandes eventos deportivos suelen funcionar como cortina de humo para la política. No porque haya una conspiración, sino porque la agenda mediática y social se concentra en lo que genera emoción masiva, y eso inevitablemente desplaza a las noticias políticas. Con la final del domingo a la vista, ese efecto podría extenderse unos días más.

El relanzamiento del gobierno: paró la caída, pero sin certezas

Sobre el estado político del gobierno de Milei, Bicarelli eligió la precisión por sobre el juicio categórico. Los especialistas en opinión pública, dijo, coinciden en que el gobierno paró la caída que venía sufriendo —impulsada principalmente por el caso Adorni y el malestar económico cotidiano de las familias—, pero eso no equivale a una recuperación consolidada. «Falta un rato largo todavía para hacer una proyección más contundente o con claridad», señaló.

Lo que sí describió con nitidez fue el contexto del relanzamiento: cambio en el elenco de colaboradores del presidente, intento de recuperar la iniciativa política y una proyección hacia la reelección que enfrenta condicionantes serios. El primero de ellos es el malhumor social acumulado: cierre de pymes, caída del consumo, promesas no cumplidas y frustraciones de expectativas que generaron una distancia entre el discurso del gobierno y la experiencia cotidiana de muchos argentinos. «Recién sale de un pozo importante, tratando de volver a tomar la iniciativa», graficó Bicarelli.

Las PASO: el gobierno quiere eliminarlas, pero los aliados están divididos

Uno de los ejes más relevantes de la agenda política inmediata es la eventual eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, que el gobierno viene impulsando a través del ministro del Interior Santilli como uno de sus objetivos prioritarios. Para Milei, las PASO no convienen y el argumento oficial es económico: cuestan dinero y son un paso innecesario. Para Bicarelli, ese argumento es incompleto: «Miguel Pichetto plantea que no es un tema solo económico sino parte de un proceso electoral que tiene sus conveniencias y sus resistencias».

El nudo del problema está en los gobernadores aliados, que se dividen entre quienes apoyan la eliminación y quienes la resisten. Jaldo, Jalil, Sadir, Sanz: algunos están a favor, otros no. «El gobierno necesita ese reagrupamiento más cohesionado para conseguir el número y avanzar», explicó Bicarelli. Su pronóstico es que, ante las dificultades para lograr esa mayoría, el resultado más probable es nuevamente una suspensión, no una eliminación definitiva. «Continuará», resumió con ironía.

Santilli en Jefatura de Gabinete: un upgrade para la relación con el Congreso

Sobre el nombramiento de Santilli como nuevo jefe de gabinete, Bicarelli fue positivo en términos de la idoneidad del perfil para el rol. El ministro coordinador necesita ser un especialista en la negociación con el Congreso y en la articulación con los gobernadores, y Santilli conoce ese terreno como pocos. «Hizo un upgrade en lo que hace la performance y el rol del jefe de gabinete», dijo. El hecho de que más de diez gobernadores hayan estado presentes en su jura fue leído por el analista como una señal de apertura y de capital político disponible. Sin embargo, la prueba de fuego está en los resultados: la primera gran iniciativa que debe coordinar —la reforma política en torno a las PASO— ya muestra las fracturas entre los propios aliados.

El peronismo: verticalismo sin vértice

Al analizar el estado del peronismo, Bicarelli apeló a un rasgo histórico de esa fuerza para explicar su dificultad actual. El peronismo siempre fue verticalista: funciona cuando hay una figura indiscutible que ordena de arriba hacia abajo. Sin ese liderazgo claro, la fuerza se fragmenta. «Hoy se está disputando esa instancia para la reconfiguración del liderazgo de una fuerza tan importante», dijo. Las aspiraciones presidenciales de Kicillof, la figura de Cristina con sus condicionamientos judiciales, el rol de La Cámpora y las internas territoriales conforman un cuadro en el que el peronismo tiene intención de reordenarse pero todavía no encuentra el punto de articulación. «El problema es que se rechaza lo existente pero no llega una alternativa que genere certeza», señaló.

El nuevo electorado: imprevisible, emocional y autorreferencial

La pregunta sobre si hay espacio para una tercera vía dio lugar a uno de los análisis más interesantes de la entrevista. Bicarelli describió la emergencia de un nuevo tipo de electorado que los especialistas en opinión pública están estudiando con atención: imprevisible, muy emocional y profundamente autorreferencial. Las redes sociales son el ecosistema en el que ese electorado se forma y se mueve, y eso hace que sus comportamientos sean difíciles de anticipar con las herramientas tradicionales del análisis político. «Nada es certero salvo una catástrofe económica, en cuyo caso sí se polariza ciento por ciento», explicó.

En el escenario actual, con el gobierno generando descontento en sectores importantes pero sin una alternativa opositora que inspire confianza, ese electorado flotante no sabe adónde ir. «Hay que resolver del otro lado para convertirse en una oferta electoral viable, posible y contundente», planteó Bicarelli, dejando en claro que la oposición no puede esperar que el gobierno se desgaste solo: necesita construir su propia identidad y credibilidad.

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